El membrillo de higos es un dulce perfecto para tener siempre en la nevera. Es un complemento perfecto, para unos montaditos con queso de cabra o una base dulce para tarta muy especial. La época de los higos representa la entrada al otoño, son un fruto lleno de buenas propiedades con una aportación extra de fibra, de sabor dulce y textura impresionante. Conseguir un membrillo que nos permita conservar esta fruta y que, además, pueda combinar con una infinidad de dulces increíbles es posible. Toma nota de cómo preparar este membrillo de higos.

Ingredientes:

  • 500 gr de higos
  • 400 gr de azúcar
  • Agua
  • 1 cucharada de agar-agar

  1. Los higos tienen un proceso de elaboración sencillo. Empezaremos pelando los higos, les quitaremos la piel exterior y los partiremos por la mitad. Para esta receta mejor que sean maduros, conseguiremos que la pulpa salga con mayor facilidad.
  2. Con la ayuda de una cucharita vaciamos los higos. Les sacaremos toda la carne y la iremos poniendo en una olla grande. Para que quede un membrillo más fino, le daremos un toque con la batidora, hasta conseguir una salsa fina.
  3. En ese momento, incorporaremos el azúcar. La receta tradicional de este dulce nos indica que lo mejor que es que repose la noche antes o unas horas. De esta manera, el azúcar se diluirá en los higos y se conseguirá un membrillo mocho más consistente.
  4. Cuando hayan reposado los higos y el azúcar, empezaremos a cocer esta delicia. Ponemos la olla en el fuego y cocemos durante unos 30 minutos a fuego lento. Deberemos tener una salsa ligera al final de este proceso.
  5. Esta especie de mermelada se irá enfriando y cogiendo consistencia. En el momento en que se haya enfriado lo suficiente pasaremos a preparar el agar-agar.
  6. El agar-agar es un producto natural que se utiliza como espesante. Lo utilizamos para este membrillo, pero también es perfecto para algunos postres. Con el agar-agar le daremos la gracia al membrillo.
  7. Incorporamos a los higos y el azúcar el agar-agar, lo mezclamos bien con cuidado y volvemos a ponerlo al fuego mientras. Cuando vuelva a hervir lo apartaremos del fuego, si quedase demasiado consistente, podemos poner un poco de agua y seguir mezclando.
  8. Por último, le volveremos a dar un punto con la batidora para que quede mucho más fino y elegante. Podemos ponerlo en botes de cristal y mantenerlo en la nevera o en la despensa durante unos cuantos días, listo para la acción.